La glocalización como factor de evolución nacional.

Es alarmante el poco espíritu nacionalista que tenemos. Somos los más nacionalistas en partidos de futbol y ahí se acaba la historia, y eso sí ganamos… Bueno, no es tan así, sin embargo nos falta mucho amor a nuestras respectivas patrias. Claro, podemos decirlo, pero no podemos demostrarlo. Queda como un ensayo de retórica que no tiene eco en la realidad. Si amáramos nuestras naciones, no habría corrupción ya que la misma equivale a robarle al prójimo en particular, a la sociedad y por consiguiente al país en general. Y ese es uno de los tantos aspectos que, en general, hacen a la falta de amor a lo nuestro. La falta de nacionalismo es una traición a la patria. No está contemplada así en las sendas constituciones latinoamericanas, pero debería.
La falta de nacionalismo es el mayor cáncer que tienen nuestros pueblos. Les cuento una anécdota. Cuando vivía en El Salvador llegó a la iglesia en la que servía un salvadoreño que fue deportado de su “amado” Estados Unidos. Había estado unos pocos años allá y lo habían enviado de vuelta porque estaba, como decimos en Argentina “flojo de papeles”.
En fin, lo que me causó gracia (hasta que lo reflexioné seriamente) fue la actitud que tuvo ese muchacho. Le dieron un vaso de horchata, que es una bebida salvadoreña, el famoso “fresco de tierra” que le dicen. El chico no tuvo mejor idea que hacerse el yankee y decir “¿Qué ser esto?” Jajaja me acuerdo y no puedo evitar morirme de risa. Usaba mal los verbos como aquellos americanos de poca educación que hablan mal nuestro idioma hablando con verbos en infinitivo. Él, en su tonta aspiración deseaba dos cosas, una no reconocer su fracaso en un país que no era el suyo, y segundo no sentirse latinoamericano sino otra cosa que en su mentecita era algo superior. Denota poco amor propio y a la patria que lo vio nacer. En su “¿Qué ser esto?” se vio reflejado su negación a lo que es intentando ser lo que no es. Como reza una conocida publicidad de la empresa española Campofrío “Usted puede irse, pero no hacerse”. Si no la vio puede verla aquí que da para pensar. https://www.youtube.com/watch?v=bq_4F3IAnzk

Para combatir esto, el factor al que hay que prestarle atención es la “glocalización”. Esto es una suerte de antagonismo de la conocida globalización. En esta última, la cultura predominante se expande y avasalla a la de menor posibilidades de expresión. Esto es, el país poderoso, mediante su bombardeo cultural, aplaca la cultura local. Seguramente usted puede leer descripciones más alturadas de este fenómeno, no obstante es así, al menos en la práctica. Por ejemplo aquí en Argentina se comen mas hamburguesas y hot dogs, pero en USA ellos no comen más empanadas. Esto, pasado en limpio, significa que la globalización no es una interdependencia real sino que es un fenómeno dispar, una cultura llega a buena parte del mundo y la otra no. Y ello repercute en la economía, cultura y la sociedad toda.
La “glocalización” es un término acuñado por el poeta argentino J. H. Di Guardo Bravo que, en su libro de poemas “Amor Glocalizado” analiza esta temática. La Glocalización básicamente es defender lo nuestro. Dentro de la irrefrenable capacidad de los países dominantes para cabalgar por nuestra cultura y pisotearla hasta casi borrar nuestra identidad, nuestro trabajo es “glocalizar” el fenómeno. Esto es luchar contra la globalización defendiendo nuestra cultura local.
En Latinoamérica tenemos la mala costumbre de creer que lo nuestro es malo. Es así que por ejemplo en Argentina tratamos de ser europeos y en El Salvador intentan parecer norteamericanos. La consecuencia es una triste copia de una X cultura. Mi humilde y mejor consejo que puedo dar humildemente es que tenemos que defender lo nuestro, nuestra idiosincrasia, nuestro ser local, estemos donde estemos.
La estrategia de los países poderosos es borrar nuestra identidad con la falsa idea que nos ayudarán en algo o que seremos un país “aliado” porque les demos el gusto en todo. La cosa no es así, si nos dan un dólar les puedo asegurar que nos van a sacar diez.
Tenemos ejemplos de lo que fue la Guerra Fría en Latinoamérica en donde la extinta URSS fogoneaba los intentos de golpe de Estado entrenando y armando guerrilleros mientras que los Estados Unidos de América hacían lo propio guiando ejércitos y corrompiendo cuanto gobierno había en nuestro continente. Y en el medio los pueblos se desangraban. Esas consecuencias siguen hasta hoy. Tanto USA como la URSS no estaban en guerra en Latinoamérica porque se desvivían por ayudarnos sino para fortalecer su propia agenda geopolítica. La moraleja de esto es que los países dominantes no son una O.N.G. sino que defienden sus intereses. No les interesa ayudarnos o lo que nos pasa. Si pueden quitarnos nuestros recursos, nuestro dinero y nuestra identidad para mantener su forma y nivel de vida, estarán felices de hacerlo.
Nos mienten con que el mundo está más interconectado, pero no conozco el nombre completo de mi vecino. En los hogares, a la hora de comer casi no se habla porque siempre hay alguno con su celular en la mano entonces la tecnología nos globaliza por un lado y nos “deslocaliza” por el otro porque nos acerca un mundo y a la vez nos aleja de la realidad local que tenemos ante los ojos.
Las redes sociales son parte de la globalización y tienen la particularidad de acercar lo que está lejos y alejar lo que está cerca. ¿A quién no le ha pasado que en lugar de tomar un teléfono y decirle con su voz “te quiero” a una persona, se lo escribe en un mensaje de watsapp? O peor aún, en lugar de decir “te amo” le enviamos un emoticón…
Nos hablan de las ventajas de la globalización y nos bombardean con culturas extranjeras y de a poco borran nuestro acervo cultural. Más que todo en el cine y la TV que es su arma preferida. Los niños hablan un castellano neutro copiado de los dibujitos animados en lugar de hacerlo con su dialecto local. Un actor argentino, por ejemplo, puede hacer de italiano, de francés, hablar en inglés, sin embargo no le sale perfecto el acentro de un tucumano del norte del país. Por ello es sumamente importante plantarse ante el mundo y decir “yo soy de aquí y acá estoy con mi rica cultura” y no asimilar culturas extranjeras porque no hay nada mejor que ser como uno es. Hay que honrar nuestro pasado, presente y futuro. El pasado porque nuestros ancestros han derramado lágrimas, sangre y dolor para tener todo lo que tenemos y eso debe cuidarse en el presente. No tanto para nosotros, porque a veces trabajamos por proyectos que no veremos concretados, sino por el futuro, por nuestras familias y nuestros hijos, que son nuestra descendencia.
Deseo compartir con ustedes la letra de una bella canción muy famosa en Argentina, se llama “A defender la casa”.

Ya es suficiente de sueños alquilados,
de ser abejas sin tener colmena,
de ser tiniebla y, por la luz ajena,
desparramar la miel, la fe y la siembra.

Ya es suficiente de flores extranjeras
y de espejitos y luces de colores,
de hilar el trigo y no tener la espiga,
de hilar el pan, para comer las flores.

Ya es suficiente de andar de viaje en viaje,
para pedir que todos nos perdonen,
y regresar, obreros de fulanos,
que nos esquilman y nunca dan razones.

Hay que empezar a defender la casa,
a cultivar, con fe, la tierra nuestra,
a levantar la única bandera,
del Continente, con el grito afuera.

Hay que empezar, pero juntando a todos,
hay que intentar la idea de una raza,
y rescatar la savia del origen,
hay que empezar a defender la casa.

Somos la piel de América Latina,
la nervadura de esta tierra nueva,
somos el Sur, el Sur, y es necesario
mostrarle un Norte, con sol, a los que llegan.
A los que llegan.
A los que llegan.

Siempre oímos hablar de “cambio”, es la frase más usada por los políticos. Mas los cambios pueden ser negativos o positivos. Este servidor prefiere hablar de “evolución” que siempre es para adelante. Por nuestro pasado, presente y futuro, empecemos a “Defender la casa” con la idiosincrasia local como bandera. Sólo así evolucionaremos.

Anuncios

Publicado el 05/31/2015 en Sin categoría. Añade a favoritos el enlace permanente. Deja un comentario.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: