La inseguridad en Argentina

Los políticos siempre inauguran planes de seguridad acordes a la ocasión según el ilícito que haya ocurrido en ese momento. Sí, como lee, esperan a que pasen las cosas para trabajar. Es como si un bombero esperara a que se incendie una casa para conseguir una manguera y un camión hidrante. En muchos temas no queda otra que ir detrás de los hechos porque en política los Estados, ya sea municipal, provincial o nacional, no tienen recursos ilimitados entonces es entendible que no alcance el presupuesto para hacer todo lo que un funcionario desearía. Sin embargo, también es sabido que si se previenen las causas, las consecuencias no serán tan caras, monetariamente y socialmente hablando.
En Argentina no suele ocurrir que un funcionario tenga la mente de un estadista y planee con anterioridad una política social. Y si a eso le sumamos que cada cuatro años, si cambia el signo político, se destruye lo hecho y se intenta construir de nuevo, las cosas nunca funcionan. Y no funcionan porque se necesita de un cambio en la mente de las masas. Ese cambio a largo plazo, es decir que se empieza en un X generación con ciertas políticas sociales, parece que no rinde frutos porque esa generación creció con X valores, dificultades y cultura y como que no le impacta, pero la siguiente lo asimila y ya se encamina la cosa. Eso en la vida real no ocurre y he ahí la razón de nuestros problemas. Eso por un lado. Por el otro es que se ataca separadamente la problemática social. No hay coordinación entre las distintas carteras sociales entonces las políticas sociales no tienen la incidencia que deberían. A modo de ejemplo, si el ministerio de Educación hace una modificación de su contenido educativo para la escuela primaria, pero el Ministerio de Acción Social no posee una buena política de alimentación que combata la desnutrición, la obesidad, enfermedades y otras problemáticas del niño, el educando no absorberá todo los conocimiento que debería porque al crecer mal alimentado, tiene menos neuronas y eso no se lo permite. Como verá, las políticas públicas deben estar sumamente coordinadas.
En lo inherente a la seguridad ocurre lo mismo. Si el Estado no impulsa las medidas necesarias para que los infantes, en la provincia que se encuentren, estén bien alimentados, los contenidos educativos no serán absorbidos por estos niños. El resultado es que, o repiten grado o el Estado comete la inconsciencia de aprobarlos sin merecerlo, esto es hacerlos pasar de año como si aprendieran, aunque en la realidad no saben lo que deberían. Las dos posturas, una por real y la otra por populista, provocan que el joven fracase en su inserción en la sociedad como miembro útil. Y como es el destino que le toca vivir el joven termina dedicándose a la delincuencia porque no está capacitado para ninguna actividad. Entonces ante esta problemática, la mano dura castiga la consecuencia de todo ese desmanejo social producido por los estratos gobernantes.
Básicamente es ése el tema, explicado de una forma simple por supuesto. La realidad tiene más matices.

La cárcel no funciona en su rol de reacondicionamiento social del reo y es obvio que será así porque la persona que creció con carencias ya se acostumbró a su manera de vivir y si fue un niño desnutrido, muchas veces ni siquiera pueden aprender un oficio de adulto ya sea porque no tiene la predisposición o la capacidad intelectual. Eso nadie me lo contó, lo he visto personalmente en El Salvador, mi segunda patria, en donde una iglesia intentaba ayudar a jóvenes a salir de los malos caminos enseñándoles un oficio. De hecho ni siquiera podían hacer trabajos físicos porque sus cuerpos y su mente no estaban acostumbrados a esa dureza. Muchos de ellos desistían porque la droga les había arruinado su capacidad de adquirir conocimientos. Aunque ellos lo intentaban no podían aprender y volvían a las calles a delinquir.
Es muy simple pedir que alguien muera porque mató a alguien. Ese pensamiento no nos hace justos ni mejores. Debemos buscar alternativas sanas para prevenir en la infancia y menguar los daños en los adultos, pero la violencia no es justicia.

Anuncios

Publicado el 06/07/2016 en Sin categoría. Añade a favoritos el enlace permanente. Deja un comentario.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: